La periodoncia se centra en los tejidos que rodean y sostienen los dientes: encías, hueso y ligamento periodontal. Cuando estos tejidos se inflaman o se infectan, pueden aparecer problemas graves que afectan tanto a la salud bucal como a la general. Una enfermedad periodontal no tratada puede provocar movilidad dental, pérdida de dientes e incluso estar relacionada con enfermedades sistémicas.
Gingivitis La gingivitis es la fase inicial de la enfermedad periodontal. Provoca encías inflamadas, enrojecidas y sangrado al cepillarse. Es reversible si se trata a tiempo. Periodontitis La periodontitis es una enfermedad más avanzada que afecta al hueso que sostiene los dientes. Puede causar recesión de encías, mal aliento persistente y pérdida dental si no se trata.
Cuidar tus encías es cuidar tu salud. Un diagnóstico precoz puede evitar tratamientos más complejos en el futuro.
Los tratamientos de periodoncia se realizan de forma segura y controlada, generalmente con anestesia local si es necesario. La mayoría de los pacientes los toleran muy bien.
Sí. Si no se trata, la periodontitis puede provocar movilidad y pérdida dental. Por eso es clave acudir al dentista ante los primeros síntomas.
La duración del tratamiento depende del grado de la enfermedad periodontal. Puede requerir una o varias sesiones, seguidas de revisiones periódicas de mantenimiento.
La enfermedad periodontal es crónica, pero con un buen tratamiento y mantenimiento periodontal regular, se puede controlar y evitar su progresión.